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Interruptores automáticos: Qué son, tipos y cómo elegir el adecuado

24 Jun 2025 ⏱️ 4 min de lectura El Rincón
Interruptores automáticos: Qué son, tipos y cómo elegir el adecuado

Interruptores automáticos: tipos, funcionamiento y cómo elegir el adecuado

¿Qué es un interruptor automático?

Un interruptor automático es un dispositivo de protección eléctrica diseñado para interrumpir el flujo de corriente en caso de sobrecargas o cortocircuitos. Su función es proteger tanto a las personas como a los equipos eléctricos de posibles daños por exceso de corriente.

A diferencia de los fusibles, los interruptores automáticos pueden rearmarse manualmente tras dispararse, lo que los convierte en una solución más práctica, duradera y segura para cualquier tipo de instalación.

Interruptor automático

Los interruptores automáticos son el “cerebro” de la protección eléctrica: detectan anomalías, reaccionan en milisegundos y evitan que una avería menor se convierta en un desastre eléctrico.

¿Cómo funciona un interruptor automático?

El interruptor automático combina tecnología térmica y magnética para responder ante distintos tipos de fallos:

1. Mecanismo térmico — protección frente a sobrecargas

Funciona mediante una lámina bimetálica que se deforma al aumentar la temperatura causada por una sobrecarga prolongada. Cuando la lámina se curva, libera el mecanismo de disparo y abre el circuito.

2. Mecanismo magnético — protección instantánea frente a cortocircuitos

Ante una subida súbita de corriente (como un cortocircuito), el campo magnético generado activa un electroimán que abre el circuito casi al instante, evitando daños mayores en los cables o equipos conectados.

Una vez solucionado el problema, el interruptor puede rearmarse manualmente, restaurando el suministro eléctrico sin necesidad de sustituir componentes.

Tipos de interruptores automáticos

Existen varios tipos de interruptores automáticos en función de su diseño y campo de aplicación:

1. Interruptores magnetotérmicos (MCB)

Protegen contra sobrecargas y cortocircuitos en instalaciones domésticas, comerciales e industriales ligeras.

  • Montaje modular sobre carril DIN.
  • Disponibles en curvas de disparo B, C y D según el tipo de carga.
  • Son los más comunes en cuadros eléctricos residenciales.

2. Interruptores diferenciales (RCD o ID)

Detectan fugas de corriente hacia tierra y cortan automáticamente el suministro para evitar descargas eléctricas. Su instalación es obligatoria en todas las viviendas según el REBT ITC-BT-24.

  • Existen tipos AC, A, F y B, según la forma de la corriente detectada.
  • Los más habituales en vivienda son los de tipo A (sensibles a corriente continua pulsante).

3. Interruptores de caja moldeada (MCCB)

Protegen circuitos de mayor capacidad eléctrica (habitualmente por encima de 100 A).

  • Permiten ajustar la corriente de disparo y el retardo térmico.
  • Ideales para instalaciones industriales o comerciales de gran consumo.
  • Incorporan módulos de disparo térmico, magnético o electrónico.

4. Interruptores automáticos de potencia (ACB)

Diseñados para redes de baja tensión de gran potencia (cuadros generales de distribución o centros de transformación).

  • Capaces de soportar corrientes de hasta varios miles de amperios.
  • Configurables con relés electrónicos de protección y comunicación.
  • Se utilizan en sistemas donde la continuidad del servicio es crítica.

5. Interruptores automáticos modulares con comunicación

La evolución de la automatización ha introducido interruptores con comunicación inteligente (por ejemplo, KNX o Tuya), que permiten el control remoto, monitorización de consumo y gestión predictiva de fallos.

Tipos de interruptores automáticos

¿Cómo elegir el interruptor automático adecuado?

Elegir correctamente un interruptor automático no solo mejora la seguridad, sino que garantiza la eficiencia de la instalación. Estos son los criterios esenciales:

  • 1. Corriente nominal (In): es la corriente máxima que el interruptor puede soportar de forma continua sin dispararse (por ejemplo, 10 A, 16 A, 25 A).
  • 2. Poder de corte (Icu): indica la máxima corriente de cortocircuito que puede interrumpir sin dañarse. En viviendas suele ser 6 kA, mientras que en industria puede llegar a 25 kA o más.
  • 3. Curva de disparo: define la sensibilidad ante picos de corriente.
    • B: cargas resistivas (iluminación, calefactores).
    • C: cargas mixtas o motores pequeños.
    • D: cargas con altos picos de arranque (motores, transformadores).
  • 4. Número de polos: determina cuántos conductores protege. Monofásico (1P+N) o trifásico (3P o 4P).
  • 5. Compatibilidad y normativa: asegúrate de que cumple con UNE-EN 60898-1 o UNE-EN 60947-2, según el tipo de aplicación (doméstica o industrial).

Consejo InstalaExpert: no subestimes la importancia de la curva de disparo. Un error aquí puede provocar disparos intempestivos o, peor aún, dejar un circuito sin protección adecuada.

Mantenimiento y sustitución

Aunque los interruptores automáticos tienen una larga vida útil, deben revisarse periódicamente, especialmente en entornos industriales. Comprueba el par de apriete de las bornas, la limpieza del cuadro y el estado de las protecciones mecánicas.

Si un interruptor se dispara repetidamente sin causa aparente, puede estar deteriorado o sobredimensionado. En ese caso, se recomienda su sustitución inmediata por un modelo nuevo y certificado.


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